sábado, 18 de abril de 2015

El fuego que no se apagará

El día 13 se marchaba Galeano, el uruguayo, el periodista. El escritor, el hacedor de frases de las que hacen pensar y narrador de historias con raíces de poesía.
Un diario adelantaba unos capítulos del libro sin publicar que nos deja como legado. Un regalo a devorar lleno de historias de Mujeres. Esta es una de ellas. Todo un canto al librepensamiento.
Gracias Eduardo. Hasta siempre.



Pájaros prohibidos
1976. Libertad
Los presos políticos uruguayos no pueden cantar sin permiso, silbar, sonreír, cantar, caminar rápido ni saludar a otro preso. Tampoco pueden dibujar ni recibir dibujos de mujeres embarazadas, parejas, mariposas, estrellas ni pájaros.
Didaskó Pérez, maestro de escuela, torturado y preso por tener ideas ideológicas, recibe un domingo la visita de su hija Milay, de cinco años. La hija le trae un dibujo de pájaros. Los censores se lo rompen a la entrada de la cárcel.
Al domingo siguiente, Milay le trae un dibujo de árboles. Los árboles no están prohibidos, y el dibujo pasa. Didaskó le elogia la obra y le pregunta por los circulitos de colores que aparecen en las copas de los árboles, muchos pequeños círculos entre las ramas.
-¿Son naranjas? ¿Qué frutas son?
La niña lo hace callar:
-Ssshhhh
Y en secreto le explica:
-Bobo. ¿No ves que son ojos? Los ojos de los pájaros que traje a escondidas.

Mujeres. Eduardo Galeano. 
Editorial Siglo XXI de España. Madrid, 2015.

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Mme. Butterfly.