domingo, 23 de febrero de 2014

DE VIAJE POR... FUERTEVENTURA (Ssssh... no se lo digas a nadie)


Existe un lugar al que no debes ir.
No insistas, no te acerques, no lo mires.
A ti te gusta la playa, el chiringuito, la fiesta. O quizás seas de esos que prefieren la montaña, bosques frondosos y paseos a la sombra rodeado de verde. O lo mismo eres un rarito que no pone un pie fuera de su ciudad y disfruta con su panorámica de tejados, hormigón, el ruido del tráfico...
Me da igual, gustos hay para todo y todo vale, pero sea lo que sea esta isla no es lugar para ti.
Déjala tal cual, desconocida, salvaje, austera y difícil. Seca, inhóspita y distante. Con su viento insufrible y su arena invasiva, su sol abrasador y su sombra inexistente.
No vayas, aléjate. Permite que continúe siendo el tesoro que es: enorme y luminosa, misteriosa y sencilla, preciosa en su simplicidad.
No vayas y no la contamines, no se lo cuentes a nadie, deja que permanezca siempre tal cual: hermosa y privilegio de unos pocos, déjala así para mí y para los afortunados que ya la hemos descubierto y te recomendamos "encarecidamente" que no vengas.
Y si mis advertencias no te causan efecto te haré una última: si vas, volverás. No digas después que no te lo advertí.
Te dejo solo unos ejemplos para que entiendas por qué debes alejarte...

Charcos de El Cotillo.

Fuerteventura es la isla más extensa de su provincia (Las Palmas) y la segunda de las Islas Canarias. También es, desde el punto de vista geológico, la isla más antigua del archipiélago.

Costa noroeste.

El nombre indígena de la isla es "Erbani". Es conocida también como "isla Majorera" que deriva del gentilicio de una de sus dos comarcas "Jandía" y "Maxorata".

Volcanes áridos y horizontes abiertos.

La FV-1 y la FV-2 recorren la isla, hacia el Norte y hacia el Sur, desde Puerto del Rosario. Unos cien kilómetros para disfrutar del impresionante paisaje volcánico que desfila ante los ojos, alternando malpaíses, con dunas y palmerales. 

Los endemismos botánicos, verdaderos tesoros vegetales, llenan de color el horizonte.

Pista que comunica Corralejo y El Cotillo por la costa.

Para descubrir la isla es necesario tomar los caminos secundarios y menos habituales, sencillas pistas de tierra y grava que parecen no tener fin. Y dejarse llevar.

Fuerteventura es sobre todo luz. Luz deslumbrante que amplifica el espacio, que abrasa y desprende energía.

 
Fuerteventura y Lanzarote son las más áridas de las islas españolas. La isla majorera solo dista 97 km de la costa de África.
 

Cuenta con 13 Espacios Naturales Protegidos, entre ello las zonas cubiertas de lava del Malpaís Grande y Chico, el Saladar de Jandía o el monumento natural de la Montaña de Tindaya.

 

En la zona central se levanta el macizo de Betancuria, con 762 m en el Pico de la Atalaya. Al sur se encuentran el istmo de la Pared y la península de Jandía, donde se levanta el Pico de la Zarza que, con 807 m de altitud, es el monte más elevado de la isla.



Al noroeste, a sólo 6 km, se halla la pequeña Isla de Lobos, con una superficie de 4,58 kilómetros cuadrados.

 
Lobos desde el ferry.
 
Dunas de Corralejo desde la isla de Lobos.
 

La Oliva, al norte de la isla, es el segundo municipio en longitud de costa de la isla: una sucesión interminable de dunas (Corralejo, El Cotillo y Majanicho).

  Paraíso de surfistas, la isla suma 326 km de longitud de costa para disfrutar.

   Vista de los acantilados al norte de El Cotillo. Al fondo, los volcanes se extienden hasta Betancuria.
 
Tras las paredes rocosas y las dunas de El Cotillo se extiende una de las zonas más desconocidas de la isla, la costa oeste.

En la localidad de El Cotillo, la escultura de una mujer mira hacia el horizonte y espera eternamente el regreso de quien se hizo a la mar.

 Hermosas playas inaccesibles salpicadas de rocas basálticas y cuevas.


El municipio de Pájara, al sur, cuenta con 136 km de costa, allí se encuentran las playas de la Península de Jandía, las más extensas de Canarias, que van desde Costa Calma, pasando por Esquinzo-Butihondo, Morro Jable y el Puertito de la Cruz, hasta la Punta de Jandía, por la zona de Sotavento; y desde la Punta de Jandía, pasando por Cofete hasta La Pared, por la zona de Barlovento.

  Dunas en Morro Jable.
 
 Cálidas playa de arenas blancas en Los Charcos.
 
Los Charcos: Aguas tranquilas, transparentes y limpias.
 

La costa está jalonada por varios faros, entre los que destaca el Faro de La Entallada por su arquitectura y sus 196 msnm, siendo uno de los más elevados de las islas.

Playas de Costa Calma.
 

A lo largo de la isla, los molinos de gofio salpican el paisaje, símbolos de una cultura singular, sencilla y austera. En el Molino de Antigua se ha habilitado un pequeño centro de visitantes que permite conocer su funcionamiento.


Al sur, un istmo une Punta de Jandía a la isla. La montaña se desvanece en una sucesión de volcanes que van a morir a la planicie central. Los acantilados de la Punta acogen pequeñas calas expuestas a las mareas y rocas desnudas que baten las olas.


Al llegar a Morro Jable, la obra "Caminos" de la escultora cubana Lisbet Fernández, te recibe en la carretera. La instalación está compuesta por 30 piezas que representan la mirada infantil hacia el futuro (http://www.lisbetfernandez.com/).
 

En el año 2012 Fuerteventura recibió el premio QualityCoast de oro por sus esfuerzos por convertirse en un destino turístico sostenible. Bien merecido lo tiene.


En pleno Parque Natural de Jandía, escondido en la parte occidental de la península del mismo nombre, duerme Cofete, una pequeña aldea costera donde el tiempo se ha detenido. Solo el recorrido hasta allí pasando por el mirador merece el esfuerzo. Si la vista no es suficiente recompensa hay otros alicientes: El Risco del Moro, la misteriosa villa Winter construida en 1946 (¿refugio de nazis?), el monumento al pastor de cabras, degustar un caldero de pescado con gofio...

Cofete. Playas vírgenes y recónditas. Un espectáculo de luz con el único sonido del ritmo de las olas y el viento.

Y aquí me quedo. Si me buscáis y no me encontráis, ya sabéis donde estaré. Y si ya no estoy también. Espero que mis cenizas, un día muy lejano, descansen para siempre en el pequeño cementerio de la playa de Cofete. No se me ocurre un lugar mejor donde estar.

(Cofete, Fuerteventura. Febrero y Junio de 2011. Septiembre de 2012) 

domingo, 9 de febrero de 2014

CUMPLEAÑOS FELIZ · PUEDE QUE SEAS UN AÑO MÁS VIEJO, PERO TAMBIÉN UN AÑO MÁS SABIO

(O eso quiero creer).
 

Si celebras tu cumpleaños en Dinamarca, tienes que izar una bandera en tu casa para que todo el mundo lo sepa.
Si has nacido en Canadá, te engrasan la nariz para que la mala suerte no pueda capturarte.
Si eres nativo de la India, celebrarás tu cumpleaños vistiendo ropa colorida y bailarás mientras tus invitados cenan.
Si provienes de Guyana, comerás pan especial hecho con frutas y curry.
Si eres una niña holandesa tendrás que hacer un sombrero y regalárselo a tu maestro.
Y si vives en Nepal, llevarás durante todo el día la frente untada con una mezcla de yogur y arroz.
 
En cambio, siendo español puedes esperar que te llamen por teléfono y te envíen emails; que tu muro de Facebook se llene de mensajes y recibas algunos regalos, besos y abrazos. Y posiblemente acabarás el día con las orejas hechas una pena.
 
Feliz cumpleaños. Disfrútalo. Celébralo. Compártelo. Dedica unos minutos a pensar en todo lo que has hecho a lo largo de tu último año...
 
Y ahora piensa en todos los libros que has leído este último año, los sitios que has visitado, la gente que has conocido...
 
¡Felicidades!
 
 
(Inspirado en un mail recibido con motivo de mi cumpleaños, enviado por Circulo de Lectores).