martes, 8 de marzo de 2011

DIA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES: 8 DE MARZO

Nunca he sido especialmente reivindicativa en lo que a igualdad se refiere, quizás porque mi parte humanista fracasa en el debate con mi parte egoísta y me reafirmo constantemente en que NO todos somos iguales, pero ese es otro tema que aparto y sobre el que volveré para reflexionar en otro momento.
A veces me molesta la reivindicación de la igualdad de género porque sí, ese enfurruñamiento que se exibe en el empecinamiento por no ser menos. ¿Quién dice que el otro con quien te comparas es más? ¿exigirías esa misma igualdad de estar tú en superioridad de condiciones? Yo disfruto y aprecio mis diferencias y no me siento igual, NO somos iguales, e intento minimizar mis carencias y esforzarme por fortalecerlas... o bien esconderlas.
En lo que todos deberíamos estar de acuerdo, sufriendo como estamos en pleno siglo XXI, es que "a igualdad de obligaciones/deberes, igualdad de derechos", y esa es aún una realidad para la que aún queda mucho camino que recorrer. Lejos de sentirme necesariamente entusiasta con la celebración de un día internacional de las mujeres trabajadoras, siempre he pensado que el día que no sea necesario reivindicar ningún derecho ni mejora será el día que realmente debamos celebrar por todo lo alto.
Lo cierto es que lo que para los hombres y las mujeres fue una consigna histórica, el lema "A igualdad de trabajo, igual salario", hoy muy a nuestro pesar, sigue estando vigente.
Una tiene amigas talentosas y de carácter, y un don especial para no morderse la lengua al decir lo que piensa, y comentando la carta (ñoña, empalagosa y a todas luces políticamente correcta y más falsa que un duro de dos cara de pura hipocresía) enviada a las trabajadoras de una conocida empresa por su dirección (palmaditas en la espalda figuradas que han terminado levantando ampollas), surgió el debate en lo referente a la igualdad de derechos y el por qué de esta celebración.
Como suele suceder, un poco de investigación nos saca de dudas y nos aporta algo de luz en esta oscuridad que es la ignorancia, no deseada pero inherente a nuestra condición humana. Gracias a la recomendación de esa amiga "intelectualoide" pero encantadora, he logrado comprender el origen de tal celebración.

Hagamos repaso.

El Día Internacional de las Mujeres fue puesto en marcha a iniciativa de Clara Zektin en 1910, comenzando a celebrarse con las características reivindicativas de igualdad, unidad y movilización en marzo de 1911. Por tanto, en marzo de 2011 celebramos 100 años de movilización en los que las mujeres del mundo escogen una misma jornada para reivindicar juntas y simultáneamente sus derechos y la mejora de sus condiciones de vida, participación y trabajo.

Clara Zektin (Sajonia, 1957 - Moscú, 1933), junto con sus compañeras trabajadoras y sindicalistas, se mantuvo en primera línea de la lucha contra la doble explotación, de clase y de género, que afectaba a las trabajadoras de su época. Su prioridad fue conseguir el acceso de las mujeres al empleo y la igualdad laboral, como base para su emancipación. Entonces, el sufragio suponía la puerta a la igualdad política y el trabajo profesional lo era a la igualdad económica, a la autonomía personal, a la liberación. Para ello, reclamó para las mujeres el derecho al voto, a la educación, a la participación política y sindical, a igual salario por igual trabajo, a revisar la legislación para avanzar en la igualdad. Reclamó la sociedad en clave de igualdad de género.
La lucha de Clara Zetkin es representativa del movimiento obrero mundial en su conexión con el movimiento feminista. Defendió infatigablemente durante más de medio siglo el derecho a la igualdad en el empleo de las trabajadoras y su derecho a participar en las organizaciones obreras, desde su participación en los partidos socialdemócrata y comunista y en las Internacionales Socialista y Comunista (II y III Internacional, respectivamente), lo que la confirma como referente imprescindible de los movimientos feminista y obrero.
Además denunció que las trabajadoras sufrían peores condiciones laborales que los hombres: ser mujer agravaba la explotación de clase pues tenían vedado el acceso a determinados trabajos, experimentaban jornadas más largas, trabajaban en peores condiciones y cobraban un salario inferior al de los hombres.

De Clara Zetkin son memorables sus actuaciones en las tribunas, entre las que destaca su conferencia en el congreso fundacional de la II Internacional (París, 1889) titulada "Por la liberación de las mujeres", considerada primera declaración política de la clase trabajadora en cuestiones que hoy denominamos de igualdad de género. Consiguió que el Congreso aprobara una resolución para que las trabajadoras reclamaran la igualdad de salario por igual trabajo, rechazando esta discriminación respecto a sus compañeros trabajadores.

En 1992 creó el periódico Die Gleichheit (La Igualdad), publicación de la que fue directora hasta 1917, y que se mantuvo como medio de comunicación dirigida a las trabajadoras, impulsando la igualdad de clase y de género, hasta 1925. Ya en 1907 fue designado como el medio oficial de la I Internacional de las mujeres socialistas en el Congreso de Stugartt, el mismo en que Clara Zektin fue elegida presidenta del Comité de las Mujeres.
En la II Internacional de Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague en agosto de 1910, presentó una moción para que las mujeres celebrasen internacionalmente una jornada anual dedicada a la lucha por sus derechos, fundamentalmente por el sufragio femenino. Al año siguiente, en 1911, esta jornada se celebró el 19 de marzo en diferentes países. Debido al éxito de movilización y concienciación, se decidió celebrarla con carácter permanente. En 1914 algunos países, como Alemania, Suecia o Rusia ya lo celebraron el 8 de Marzo.
Debido a sus posiciones antibelicistas, entre otras cuestiones, Clara Zetkin abandonó el Partido Socialdemócrata alemán en 1917 y se afilió al Partido Comunista alemán, del que formó parte de su Comité Central (1919-1923). En 1920 fue nombrada, en la III Internacional (Internacional comunista) secretaria internacional de las Mujeres Comunistas.
Diputada en 1927, se exilió a la Unión Soviética cuando Hitler tomó el poder en 1933, muriendo ese mismo año.

Clara Zetkin y las trabajadoras demandaron básicamente lo mismo que se reivindica ahora. Un siglo después hemos avanzado pero no hemos llegado.

Igualdad en el trabajo y en la sociedad.

Igualdad en el empleo, en las prestaciones sociales.

Igualdad y corresponsabilidad.

Renovar la sociedad desde el eje transversal de la igualdad.

Hoy, las mujeres del 2011 podemos reconocemos en esta figura reivindicativa esencial de hace cien años. El 8 de Marzo está vivo.
La fecha fue reconocida como Día Internacional de la Mujer por Naciones Unidas en 1977 y cada año el 8 de Marzo es conmemorada por millones de mujeres y hombres en todo el mundo denunciando las desigualdades, discriminaciones y violencia que afectan a las mujeres, reclamando su erradicación.

Como homenaje a este siglo transcurrido se celebra especialmente esta fecha, simbólica pero efectiva de lucha y concienciación, defendiendo más derechos para todas las mujeres, y más derechos y mejores condiciones para todas las trabajadoras.
Se trata de hacer visible la lucha de las trabajadoras que han actuado en defensa de los derechos laborales, económicos y sociales de las mujeres, persistentemente, todos los días del año en estos cien años, en las calles y en los centros de trabajo, haciendo de cada día un 8 de marzo.
Constituye una de las reivindicaciones que debemos hacer con más fuerza, con voz más potente y sin tregua en la lucha porque esta consigna sea una realidad.

Volviendo a la realidad de 2011, la situación de crisis en la que se encuentra nuestro país ha puesto de manifiesto la debilidad de un modelo económico insostenible: la tasa de paro femenina sigue siendo mayor que la masculina, ocupando los trabajos más precarios y con más temporalidad.
Un estudio reciente del sindicato UGT demuestra que las mujeres siguen teniendo salarios más bajos en trabajos de igual valor que los de los hombres, y por lo tanto pensiones más bajas y en muchos casos inexistentes. En definitiva, la crisis económica incide especialmente en los sectores más desfavorecidos, en el que históricamente se encuentran las mujeres.

A pesar de que por ley se han alcanzado niveles de igualdad y cotas de ciudadanía impensables hace pocas décadas... se siguen reproduciendo comportamientos sexistas, como muestran los datos de violencia de género, de discriminación salarial, de promoción profesional.

A pesar de haber demostrado capacidad para todo tipo de profesiones y quehaceres (las mujeres hoy lideramos empresas, gobernamos países, investigamos, hacemos deporte, dirigimos bancos) la representación de las mujeres se sitúa en niveles muy bajos de participación en los campos económicos, financieros y políticos.

A pesar de estar mejor preparadas académicamente que los varones, e incluso las desempleadas tienen mayor nivel de formación que los desempleados... las mujeres siguen liderando las listas del desempleo y los trabajos mas precarios.

A pesar de que sabemos que ninguna diferencia biológica justifica la exclusión de las mujeres del empleo, y por cierto, tampoco la de los hombres en las tareas domésticas... los estereotipos sexistas siguen vigentes relegando a las mujeres al ámbito de lo privado e invisible y a los hombres al espacio público, visible y valorado.

Por todo ello:

Me sumo a la reivindicación de igualdad de salarios que los hombres en trabajos de igual valor.

Además de la igualdad legal, que ya se ha alcanzado, es necesario seguir luchando por una igualdad real en todos los ámbitos de la sociedad.

Apostamos porque los Planes de Igualdad sean una realidad en todas las empresas que estén obligadas a ello y que sirvan de medio para contribuir a la no discriminación por razón sexo y hacer de la empresa un modelo de desarrollo justo y equilibrado.

Es necesario que las mujeres alcancen puestos de responsabilidad, poder y decisión en todos los ámbitos: económico, político, social... una sociedad democráticamente madura no puede permitirse perder más de la mitad de su potencial.
La igualdad de género es una apuesta justa y económicamente rentable.

La sociedad, ni puede ni debe olvidarse de las mujeres, sin ellas superar la crisis será un reto inalcanzable.

ALGUNAS FRASES DE CLARA ZEKTIN

"La emancipación de las mujeres así como la de toda la humanidad sólo ocurrirá en el marco de la emancipación del trabajo del capital".

"Todas las mujeres, sin distinción de clase, valen políticamente igual como un medio para ganar ellas el derecho a un desarrollo más libre y a una mayor actividad en la sociedad".

"Todo el proletariado debe alzarse al grito de ¡Abajo las barreras legales que privan a las mujeres de iguales derechos políticos!".

"El sufragio femenino está necesariamente ligado a la emancipación económica de la mujer de las tareas domésticas y su dependencia económica de la familia y al incremento de la fuerza de su actividad como asalariada".

Quiero expresar mis agradecimientos a las personas que me han inspirado, hombre y mujeres, con sus comentarios, para realizar este largo post; a las mujeres trabajadoras con las que he compartido experiencias, estudio, trabajo y vida; a la escritora Ana Isabel Álvarez González, por su obra "Los orígenes y la celebración del Día Internacional de la Mujer 1910-1945", publicada en Oviedo, 2000, por KRK Ediciones; y especialmente a Pepa por ser un ejemplo.

Desde mi burbuja particular deseo a todas las mujeres trabajadoras y a todos los hombres trabajadores un feliz día.

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