jueves, 29 de julio de 2010

EPÍSTOLAS ESTIVALES (DESTINO: BARCELONA)

Mi querida Mme. Butterfly,
te escribo para decirte que me marcho.
No he encontrado el momento para llamarte y despedirme por lo que aprovecho el viaje en tren para escribirte unas líneas y ponerte al día de mis andaduras.
Voy camino de Barcelona. Bato mis alas hacia el Mediterráneo.
He aparcado la moto y me he montado en el AVE. Y aquí estoy, mirando pasar a través de la ventanilla un paisaje verde que me dice que Madrid es sólo una masa gris, envuelta en calor, del que huir unas semanas. Atrás quedan unos meses sin pena ni gloria, marcados por los problemas del trabajo y una situación personal complicada, ya sabes. Buscaré el descanso en otra ciudad donde no conozco a nadie. Voy a acompañar a Lennon durante los días previos a su operación. Yo le haré compañía y, a cambio, él me ha prometido guiarme por los garitos más inmundos de Barcelona, aunque espero sacar tiempo para perderme en lugares más civilizados... Luego pasaré unos días sola, me perderé conmigo misma.
Aunque no hemos hablado mucho las últimas semanas me quedo con las ganas de compartir contigo una tarde de charleta. Una buena conversación, cerveza helada y una amiga.
Podría haberte buscado, haberte llamado, dejarte un mensaje... pero ya conoces mi lado hermético, ese que aparece cuando más debería desahogarme. Lo cierto es que no quería agobiarte con mis tonterías y he preferido distanciarme en lo posible de mi entorno más cotidiano, de la familia, de los amigos, de tí. Seguí tu consejo y he estado reflexionando sobre mi vida. Tenías razón cuando me decías que debería intentar poner un poco de orden en mi vida, y estoy empezando a recapacitar sobre si ésta es la vida que quiero.
Creo que estos días alejada de la rutina de Madrid me van a ser muy útiles. No se trata de una huida, como en otras ocasiones, este viaje es ante todo una oportunidad para poner punto y final a una etapa y abrir las puertas a otra nueva, a lo que tenga que venir.
Y siento que la compañía de Lennon me hace mucho bien. Su amistad ha sido un regalo inesperado que algún día me encantaría compartir contigo. Ya no me siento tan sola. Estos últimos meses los dos hemos compartido largas conversaciones y profundos silencios. Y no sé decirte cual de las dos situaciones me resulta más gratificante. Es una experiencia nueva y sorprendente el descubrir cómo alguien tan diferente a mí, tan ajeno al resto de mi vida, me resulta más cercano que mi propia familia.
Me conoces bien y sabes que soy de pocos amigos. Tú, gente que va y viene, y ahora Lennon. Gente confortable que me da confianza, que me aceptáis como soy, pese a todo.
Te gustará saber que poco a poco estoy volviendo a hacer vida normal. Duermo lo suficiente y apenas bebo. Se acabaron las noches interminables de juergas y despertares pastosos en casas desconocidas. A cambio paso muchas horas en la tienda de discos, conociendo a friquis alérgicos a todo lo que no sea soul y jazz. Trabajo mucho, me concentro y las horas se pasan sin sentirlas.
Paso poco tiempo en casa y hace tiempo que no discuto con nadie, ni ganas que me quedan.
A veces voy a nadar y ahogo en el fondo de la piscina la angustia diaria y mis malos rollos.
Y aquí me tienes, camino de Barcelona, con ganas de descansar, de pasear, de llenar los ojos de mar (aunque sea Barcelona...). En mis planes destacan un par de visitas culturales (modernismo y Gaudí, cómo no) y una tarde en el Camp Nou. Y mucho pa amb tomaquet!!!
Tengo la ilusión de que estos días me ayuden a asentar este proceso de cambio, a estabilizarme y aclarar ideas. Ya es tiempo de romper la crisálida, es hora de volar. Desearía que fuesen unos días mágicos y volver renovada, descansada y con multitud de proyectos... pero realmente no sé qué me espera las próximas semanas. Sólo quiero encontrar una buena razón para seguir. Espero que sigas ahí cuando regrese.
Feliz verano, mariposa.

2 comentarios:

  1. A mi querida Madamme Butterfly, espero que estos días por las Ramblas la sienten bien tanto al espiritu como al corazón, ya veo que no solo tu interior está de mudanza, espero que estes con buenos compañeros en Julian Camarillo. A mi se me acaban las vacaciones pero como todo las vuelvo a retomar en agosto, espero poder verte pronto, a la vuelta de mi segunda huida me pasare a visitar al Sr Dopazo, para tomar un te con pastas, espero poder disfrutarlo tambíen con su inestimable compañia.

    Un fuerte abrazo un humilde servidor.

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  2. Jajajajjaa...
    Celeste se va, pero la verdadera madame Butterfly se queda, de momento, prisionera de Madrid. Aún no ha llegado el momento de las vacaciones pero cada vez queda menos. No me aflijo. Mientras dejo volar la imaginación llevando de vacaciones a Celeste por Barcelona... la historia continúa.
    Veo que ya te han contado los cambios laborales... pero yo sigo aquí en Maldonado, sin saber muy bien qué me espera. Ojalá el verano traiga mejores momentos que los últimos meses, y por supuesto me apunto a ese té para ponernos al día.
    Un abrazo Serrgio, así, condoserres.

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Ya que estas aquí, podrías decirme que te parece todo esto! Vuelve pronto! Un saludo,
Mme. Butterfly.