viernes, 30 de octubre de 2009

PALABRAS DE CRISTAL (para un rey transparente)

Ssshhh, cállate, no hables.

Las palabras fruto de las emociones salen de la boca demasiado deprisa y suelen terminar diciendo cosas que no son del todo verdaderas. Debemos respetar las palabras, porque son el recipiente que da forma a lo que somos.

Los tiempos difíciles son siempre embusteros y llegan contaminados de malas palabras.

El castigo no enseñaría y las disculpas no aplacarían si no estuvieran sustentadas por palabras sinceras. ¡Qué sería de la literatura sin la desnudez transparente del poeta!

Escrito está en la Biblia: al principio fue el Verbo.

Es la palabra lo que nos hace humanos, lo que nos diferencia de los otros animales.


El alma está en la boca. Pero, para nuestra desgracia, los humanos ya no respetamos lo que decimos.

Escucha con atención e intenta revelar la ponzoña escondida en el verbo terso y delicado. Algunas palabras son como miel. Pero las palabras no deben ser como miel, pegajosas y espesas, dulces trampas para moscas incautas.
Las palabras deben ser cristales transparentes y puros que nos permitan contemplar el mundo a través de ellas.

Hay una palabra que quiero compartir CONTIGO. Escúchala pero no la oirás. Siéntela por que te la envío desde el corazón.

GRACIAS, amigo.

(Inspirado en un fragmento del libro "Historia del rey transparente", de Rosa Montero.)

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Mme. Butterfly.