viernes, 22 de mayo de 2009

UN MAL DÍA, Y PODRÍA SER PEOR

Hay días en que los astros se conjuran para joderte viva.
Iba a decir "hacerte la puñeta" pero no me da la gana. Estoy de mala leche, muy mala. Lo que prometía ser un viernes cojonudo, por deseado y porque sí, para eso es viernes, se ha convertido en un decepcionante cúmulo de disgustos, malos rollos y aburrimiento: mariposas grises e impertinentes.
Tendría que haberme quedado con las txotxonis de cañas.
Podría haber ido de tiendas.
Pero no, el mal ha empezado mucho antes, nada más abrir los ojos.
Me molesta haberme levantado tarde y con prisas. La cafetera se ha estropeado y no me he tomado ni la mitad de la dosis de cafeína a la que acostumbro a castigar diariamente a mi hígado. Los pantalones de lino que quería ponerme tienen un roto. Me ha salido una rozadura en el pie derecho por culpa de las sandalias nuevas. El metro iba a reventar y alguien se ha olvidado de ducharse esta mañana y lo proclamaba a gritos (o al menos mi olfato ofendido y mi estómago revuelto así lo han traducido).
El trabajo... mejor no hablamos, creo que no voy a ser capaz de acabar con el dichoso proyecto en la vida... y los errores salen de debajo de las piedras. Corregimos una cosa y salen tres más por hacer. Y estoy cansada, mucho, y desanimada, y me siento sola y pequeña ante una pila enorme de responsabilidades y tareas que hacer, objetivos por cumplir.
He comido tarde y mal.
He querido dormir o descansar siquiera un poco, dejar de pensar, agotar el mal rollo y no he podido. En Madrid hoy el termómetro marcaba 32 grados. Qué agobio, con aire acondicionado y el pelo recogido y me siento como un globo aerostático a punto de reventar.
Y los planes al garete, porque claro, las cosas no dependen de una... y me toca hacer de enfermera, masajista, cocinera... y es lo que hay.
No tengo fuerzas ni ánimo para recoger la cocina, ni cenar; no hay pan.
Tengo los tobillos hinchados, del calor... bueno y los kilos, ya lo sé, pero con el calor es peor.
No dan nada bueno en la tele.
Tengo un buen libro empezado pero me da rabia leérmelo rápido que luego se acaba.
Me prepararía un vermút y una pipa, pero estoy cansadísima, de mal humor, machacada y dolorida. Y no tengo la regla, menos mal. Podría ser peor.
Creo que me queda algo de Fluoxetina... Voy a aplacar a mis bichos y que no salgan. Que la fiera duerma, podría ser peor.

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Mme. Butterfly.