sábado, 31 de enero de 2009


Celeste y sus sueños...
Tras la tormenta llegó la calma y, en su caso, ha sido la cama la que ha llegado y con ella el sueño reparador, la tranquilidad de la inconsciencia y la ausencia de pesadillas y la huida de sus fantasmas.
Hace ya tiempo que Celeste no necesita tomar las pastillitas mágicas para dormir sin sueño. Eso ya pasó. En su lugar, llena las noches de vigilia de historias que inventa en su cabeza y luego, solo a veces, vierte en un papel. A veces las convierte en poemas que luego quema y lanza al aire... a veces llena libretas de palabras y sentimientos, muchos falsos, todos propios. Yo le guardo varias que me deja conocer, una guía para descifrar las claves de su particular locura...
La del niño que sonríe pidiendo que empujen su columpio más fuerte, intentando llegar cada vez más cerca del cielo y coger una estrella que ilumine por las noches su cuarto.
La del viejo, en cuyo rostro arrugado estaba escrita la memoria de una guerra.
La del campo de flores de color naranja que ocultaba una nube de mariposas que aleteaban al paso de unos pies descalzos.
La del amigo misterioso que dejaba de cuando en cuando una larga carta de amor en el buzón.
La del estudiante que despertaba a medianoche empapado en sudor creyendo haber olvidado realizar su último examen.
La del amante de una noche cuya huella permanece imborrable en la piel y cuyos ojos sigue buscando en cualquier hombre, en cualquier ciudad.
Ahora Celeste duerme profundamente aquí a mi lado. Estará soñando con un gran perro blanco que le lame la cara, o con un dibujo que nunca terminará, o tal vez con una conversación pendiente que podría aclarar muchas cosas, o puede que con una música especial que tarareará al despertar pero no acertará a recordar donde escuchó.
Mañana, quizá tenga una historia que contar, al menos hoy duerme, sueña y no imagina historias.
Hoy, Celeste, dormida, vive.

1 comentario:

  1. Seria interesante conocer la historia del niño y la del amante de una noche y seguir buscando sus ojos o ... ya lo encontre?
    Besos!

    ResponderEliminar

Ya que estas aquí, podrías decirme que te parece todo esto! Vuelve pronto! Un saludo,
Mme. Butterfly.