lunes, 29 de diciembre de 2008

VERDE, QUE TE QUIERO VERDE: RETOMANDO UNA EXPLICACIÓN PENDIENTE...

(25 noviembre)

Absténgase los daltónicos.
Cuando cierro los ojos con fuerza veo dentro de mí una nube de color verde que va cambiando de tonalidad, tornasolada, según apriete las pestañas o estire bien los párpados. El verde lo llena todo: a veces es espeso y escuro como la sombra en el bosque, a veces claro y brillante como las hojas transparentes al sol. A veces me recuerda días primaverales con puntitos de luz jugando sobre la cara, días felices llenos de esperanza. En ocasiones, veo ese mismo verde en la risa de un amigo, en las manos de mi padre o en el sueño de los niños pequeños: es el verde esperanza, un tono cristalino propio de la gente transparente que nos regala su compañía; el verde chispeante de la hierbabuena que nos vuelve más alegres; el verde perfumado del cariño que deja su rastro allá por donde pasa; el verde fresco de las almas limpias que nos acompañan sin pedir nada a cambio, el verde suave de los momentos que guardamos sin miedo a perderlos, y sin miedo a recordarlos.
De vez en cuando abro los ojos y veo a mi alrededor tonos de verde que no me gustan: el verde que se vuelve cruel, oscuro y profundo, y que es el verde de la mentira; otras, parece ácido, amargo de bilis, verde envidia. Otras veces, es verde ira, verde engaño, verde patada en el hígado, verde celos, verde traición...
Siempre me queda el volver a cerrarlos ojos, apretarlos hasta que aparecen las chispas verdes. Imagino una gran caja de regalo, con una ancha cinta verde formando un lazo a su alrededor, lo desenvuelvo, lo abro y miro dentro. Allí encuentro lo que quiero ver, lo que necesito, lo que desesperadamente me hacía falta, un montón de mariposas verdes que salen volando y revolotean a mi alrededor. Y por un momento, sólo por un momento, soy capaz de olvidarme del resto.
Haz tú la prueba, cierra los ojos, apriétalos, estíralos, ya deberían haber aparecido las primeras chispitas. ¿Qué dices? ¿que son de otros colores? sigue intentándolo, mira en tu interior, relájate y no te dejes engañar, el verde oscuro y siniestro es tramposo y tiene muchos disfraces, se pinta de otros colores, pero si te concentras descubrirás el truco. ¿De qué color son tus mariposas?

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Mme. Butterfly.