sábado, 21 de mayo de 2016

SIGO AQUÍ. I'M STAY HERE




A pesar del año de sequía e inactividad en el blog,  aquí sigo, no he parado.

Tengo entre manos proyectos nuevos y una libreta llena de apuntes, fotografías y posibles futuros post.

Un maravilloso y largo viaje, algún sueño menos que cumplir...

Ya veremos.

Tú sigues ahí?

Gracias.

Espérame que pronto volveré.




sábado, 18 de abril de 2015

El fuego que no se apagará

El día 13 se marchaba Galeano, el uruguayo, el periodista. El escritor, el hacedor de frases de las que hacen pensar y narrador de historias con raíces de poesía.
Un diario adelantaba unos capítulos del libro sin publicar que nos deja como legado. Un regalo a devorar lleno de historias de Mujeres. Esta es una de ellas. Todo un canto al librepensamiento.
Gracias Eduardo. Hasta siempre.



Pájaros prohibidos
1976. Libertad
Los presos políticos uruguayos no pueden cantar sin permiso, silbar, sonreír, cantar, caminar rápido ni saludar a otro preso. Tampoco pueden dibujar ni recibir dibujos de mujeres embarazadas, parejas, mariposas, estrellas ni pájaros.
Didaskó Pérez, maestro de escuela, torturado y preso por tener ideas ideológicas, recibe un domingo la visita de su hija Milay, de cinco años. La hija le trae un dibujo de pájaros. Los censores se lo rompen a la entrada de la cárcel.
Al domingo siguiente, Milay le trae un dibujo de árboles. Los árboles no están prohibidos, y el dibujo pasa. Didaskó le elogia la obra y le pregunta por los circulitos de colores que aparecen en las copas de los árboles, muchos pequeños círculos entre las ramas.
-¿Son naranjas? ¿Qué frutas son?
La niña lo hace callar:
-Ssshhhh
Y en secreto le explica:
-Bobo. ¿No ves que son ojos? Los ojos de los pájaros que traje a escondidas.

Mujeres. Eduardo Galeano. 
Editorial Siglo XXI de España. Madrid, 2015.

miércoles, 6 de agosto de 2014

MIS MIL Y UNA EXCUSAS PARA LLEGAR TARDE o LA HISTORIA DE UNA MAÑANA CUALQUIERA





No te he despertado porque quería hablar contigo.

Quería hablar contigo del miedo.

He soñado y he despertado temblando. Hacía calor. La canícula de agosto no perdona pero los sueños son sobrecogedores y he tenido pesadillas escalofriantes.

Quería hablarte del miedo y he terminado desarropándote.
He llenado tu vacío observando cómo el primer rayo de sol lamía la piel de tu cuello. He llegado tarde.
Quería despertarte para escuchar tu pereza.
He terminado preparando café. Era tarde y tenía miedo de no llegar. Quería quedarme prendida en ese rayo de sol tuyo, y seguir su rastro esparciendo besos sobre tu porción de piel iluminada.

Quería hablarte del miedo y espantar la noche con un café caliente.
Beber café sin prisa frente a tus ojos dormilones. Hacía calor y he llegado tarde.

Quería despertarte y que espantases mis miedos. Llegar tarde (o no llegar hasta que ese rayo maldito abandonase tu cama). Y sudar contigo porque hace calor. Es normal, es agosto y eres tú.

He soñado y tuve miedo de verter café sobre tu cuello, sobrecogida por un mal sueño, agobiada por el calor, hipnotizada por tu cuello.

Quería hablarte y no te he despertado porque quería hablar contigo. Si lo sé me quedo y te despierto. He llegado tarde.


martes, 5 de agosto de 2014

FAMILIA HILVANADA: MARIPOSAS / POLILLAS


La familia hilvanada esta hecha de retazos sueltos, de trapos sucios, de rotos y descosidos y piezas de recambio. En esta familia cada miembro constituye en sí mismo un traje distinto y cuando se reúnen se observa que ninguno de ellos se cortó con el mismo patrón. Padres ausentes, hijos descarriados, madres posesivas, cada uno mirando a su rincón.

La vida de los miembros de esta familia no discurre en paralelo, su curso es errático y tras breves encuentros explosivos, como si del nacimiento de una estrella se tratase, cada cual sale disparado en direcciones contrarias siguiendo su propio curso. Y continuas tu día a día, refugiado en pequeñas rutinas que se convierten en vicios, regalando gestos no correspondidos, esperando una llamada que nunca se recibe.

La familia hilvanada es frágil. El tejido de recuerdos, silencios y tensiones, se resquebraja a cada momento, tiene los codos gastados y los botones sueltos. Los silencios... Silencios que duran semanas, meses, décadas. Silencios que nunca se rompen porque esconden secretos demasiado importantes: odios y amores, rencillas, envidias, desprecio, diferencias e indiferencia, equivocaciones y verdades, éxitos y fracasos, mentiras e ignorancia. Silencios que lo son porque en realidad no hay mucho que decir.

Una foto familiar es como el cuero viejo y sobado, de cierto valor, cuarteado y raído por los bordes. El desgaste profundo de los años siempre desluce al tejido nuevo por lustroso, feliz y querido que este resulte. Sus partes están unidas por hilos muy finos. Tirar de uno puede suponer desmontar toda la prenda, volver a recoser por enésima vez o poner un parche nuevo.

Y luego están las piezas desmontables, las de quita y pon. Las que un día están y al otro desaparecen, y un buen día regresan, o no. Y los repuestos procedentes de prendas dispares que siempre ofrecen sorpresas: costuras firmes, tejidos ligeros y alegres, botones brillantes, pero también traen polilla y bolsillos rotos.

La familia hilvanada no es un traje que uno hubiera elegido en la tienda, no está de moda y ni siquiera sienta bien. Es la piel que nunca te puedes arrancar, tan sólo puedes dar puntadas sin hilo intentando aprender a llevar con dignidad las cicatrices imborrables y las arrugas. O arrancártela a jirones y desaparecer.

sábado, 26 de abril de 2014

LA PRIMERA VEZ DE CELESTE


Llevaba mucho tiempo esperando que llegase ese momento y aún así no podía parar de preguntarme si estaría haciendo lo correcto o estaba a punto de cometer un terrible error.
La noche anterior no había podido pegar ojo por la excitación. Y hoy, por fin, había llegado el momento. Sabía lo que me esperaba pero la duda me asaltaba a cada paso.
 
Recuerdo subir las escaleras hecha un manojo de nervios. Él abrió enseguida al escuchar el timbre. Esperaba descalzo e impaciente pero me regaló una sonrisa y cerró la puerta a mi espalda. Pude notar su mirada adivinando mi ansiedad.
 
 - Entra y ponte cómoda. Enseguida estoy contigo.
 
Observé cómo se marchaba por un pasillo y me quedé sin moverme en mitad de aquella habitación en penumbra. No tardó en regresar y puso su mano en mi hombro.
 
- ¿Estás preparada? ven, acércate.
 
Tiró suavemente de mi brazo para colocarme frente a él y al ver el objeto que sostenía no pude evitar un jadeo. Mi mirada no se apartaba de sus manos pero no escuchaba lo que decía, no podía oír. Una voz en mi cabeza me gritaba que saliera corriendo que acabase con esa incómoda situación antes de comenzar... Pero el deseo fue más fuerte que el miedo.
 
- Siéntate aquí. Y no tengas miedo, siempre hay una primera vez.
 
Su voz cálida me dio ánimos y sin apenas levantar la mirada, con manos inexpertas me atreví a coger el instrumento que me ofrecía.
 
Se colocó detrás de mí y mientras colocaba mis brazos me susurraba al oído:
- Aprieta fuerte las piernas. eso es, muy bien.
 
Excitada, todos mis miedos desaparecieron de golpe. Era mayor y más pesado de lo que había imaginado, todo curvas bellas y perfectas. Duro y lustroso. 
Hipnotizada, conteniendo la respiración, observaba atentamente cómo sus manos se entrelazaban con mis dedos para colocarlos en la posición adecuada, dedos muy pequeños para aquel instrumento enorme.
 
- Y ahora, Celeste, vas a aprender a tocar. Esta es la posición de Do. 
Y con suavidad pellizcó unas cuerdas para arrancar por primera vez un quejido mágico a aquel viejo violonchelo.





































Para Paloma. Que nunca pares de tocar.

domingo, 23 de febrero de 2014

DE VIAJE POR... FUERTEVENTURA (Ssssh... no se lo digas a nadie)


Existe un lugar al que no debes ir.
No insistas, no te acerques, no lo mires.
A ti te gusta la playa, el chiringuito, la fiesta. O quizás seas de esos que prefieren la montaña, bosques frondosos y paseos a la sombra rodeado de verde. O lo mismo eres un rarito que no pone un pie fuera de su ciudad y disfruta con su panorámica de tejados, hormigón, el ruido del tráfico...
Me da igual, gustos hay para todo y todo vale, pero sea lo que sea esta isla no es lugar para ti.
Déjala tal cual, desconocida, salvaje, austera y difícil. Seca, inhóspita y distante. Con su viento insufrible y su arena invasiva, su sol abrasador y su sombra inexistente.
No vayas, aléjate. Permite que continúe siendo el tesoro que es: enorme y luminosa, misteriosa y sencilla, preciosa en su simplicidad.
No vayas y no la contamines, no se lo cuentes a nadie, deja que permanezca siempre tal cual: hermosa y privilegio de unos pocos, déjala así para mí y para los afortunados que ya la hemos descubierto y te recomendamos "encarecidamente" que no vengas.
Y si mis advertencias no te causan efecto te haré una última: si vas, volverás. No digas después que no te lo advertí.
Te dejo solo unos ejemplos para que entiendas por qué debes alejarte...

Charcos de El Cotillo.

Fuerteventura es la isla más extensa de su provincia (Las Palmas) y la segunda de las Islas Canarias. También es, desde el punto de vista geológico, la isla más antigua del archipiélago.

Costa noroeste.

El nombre indígena de la isla es "Erbani". Es conocida también como "isla Majorera" que deriva del gentilicio de una de sus dos comarcas "Jandía" y "Maxorata".

Volcanes áridos y horizontes abiertos.

La FV-1 y la FV-2 recorren la isla, hacia el Norte y hacia el Sur, desde Puerto del Rosario. Unos cien kilómetros para disfrutar del impresionante paisaje volcánico que desfila ante los ojos, alternando malpaíses, con dunas y palmerales. 

Los endemismos botánicos, verdaderos tesoros vegetales, llenan de color el horizonte.

Pista que comunica Corralejo y El Cotillo por la costa.

Para descubrir la isla es necesario tomar los caminos secundarios y menos habituales, sencillas pistas de tierra y grava que parecen no tener fin. Y dejarse llevar.

Fuerteventura es sobre todo luz. Luz deslumbrante que amplifica el espacio, que abrasa y desprende energía.

 
Fuerteventura y Lanzarote son las más áridas de las islas españolas. La isla majorera solo dista 97 km de la costa de África.
 

Cuenta con 13 Espacios Naturales Protegidos, entre ello las zonas cubiertas de lava del Malpaís Grande y Chico, el Saladar de Jandía o el monumento natural de la Montaña de Tindaya.

 

En la zona central se levanta el macizo de Betancuria, con 762 m en el Pico de la Atalaya. Al sur se encuentran el istmo de la Pared y la península de Jandía, donde se levanta el Pico de la Zarza que, con 807 m de altitud, es el monte más elevado de la isla.



Al noroeste, a sólo 6 km, se halla la pequeña Isla de Lobos, con una superficie de 4,58 kilómetros cuadrados.

 
Lobos desde el ferry.
 
Dunas de Corralejo desde la isla de Lobos.
 

La Oliva, al norte de la isla, es el segundo municipio en longitud de costa de la isla: una sucesión interminable de dunas (Corralejo, El Cotillo y Majanicho).

  Paraíso de surfistas, la isla suma 326 km de longitud de costa para disfrutar.

   Vista de los acantilados al norte de El Cotillo. Al fondo, los volcanes se extienden hasta Betancuria.
 
Tras las paredes rocosas y las dunas de El Cotillo se extiende una de las zonas más desconocidas de la isla, la costa oeste.

En la localidad de El Cotillo, la escultura de una mujer mira hacia el horizonte y espera eternamente el regreso de quien se hizo a la mar.

 Hermosas playas inaccesibles salpicadas de rocas basálticas y cuevas.


El municipio de Pájara, al sur, cuenta con 136 km de costa, allí se encuentran las playas de la Península de Jandía, las más extensas de Canarias, que van desde Costa Calma, pasando por Esquinzo-Butihondo, Morro Jable y el Puertito de la Cruz, hasta la Punta de Jandía, por la zona de Sotavento; y desde la Punta de Jandía, pasando por Cofete hasta La Pared, por la zona de Barlovento.

  Dunas en Morro Jable.
 
 Cálidas playa de arenas blancas en Los Charcos.
 
Los Charcos: Aguas tranquilas, transparentes y limpias.
 

La costa está jalonada por varios faros, entre los que destaca el Faro de La Entallada por su arquitectura y sus 196 msnm, siendo uno de los más elevados de las islas.

Playas de Costa Calma.
 

A lo largo de la isla, los molinos de gofio salpican el paisaje, símbolos de una cultura singular, sencilla y austera. En el Molino de Antigua se ha habilitado un pequeño centro de visitantes que permite conocer su funcionamiento.


Al sur, un istmo une Punta de Jandía a la isla. La montaña se desvanece en una sucesión de volcanes que van a morir a la planicie central. Los acantilados de la Punta acogen pequeñas calas expuestas a las mareas y rocas desnudas que baten las olas.


Al llegar a Morro Jable, la obra "Caminos" de la escultora cubana Lisbet Fernández, te recibe en la carretera. La instalación está compuesta por 30 piezas que representan la mirada infantil hacia el futuro (http://www.lisbetfernandez.com/).
 

En el año 2012 Fuerteventura recibió el premio QualityCoast de oro por sus esfuerzos por convertirse en un destino turístico sostenible. Bien merecido lo tiene.


En pleno Parque Natural de Jandía, escondido en la parte occidental de la península del mismo nombre, duerme Cofete, una pequeña aldea costera donde el tiempo se ha detenido. Solo el recorrido hasta allí pasando por el mirador merece el esfuerzo. Si la vista no es suficiente recompensa hay otros alicientes: El Risco del Moro, la misteriosa villa Winter construida en 1946 (¿refugio de nazis?), el monumento al pastor de cabras, degustar un caldero de pescado con gofio...

Cofete. Playas vírgenes y recónditas. Un espectáculo de luz con el único sonido del ritmo de las olas y el viento.

Y aquí me quedo. Si me buscáis y no me encontráis, ya sabéis donde estaré. Y si ya no estoy también. Espero que mis cenizas, un día muy lejano, descansen para siempre en el pequeño cementerio de la playa de Cofete. No se me ocurre un lugar mejor donde estar.

(Cofete, Fuerteventura. Febrero y Junio de 2011. Septiembre de 2012) 

domingo, 9 de febrero de 2014

CUMPLEAÑOS FELIZ · PUEDE QUE SEAS UN AÑO MÁS VIEJO, PERO TAMBIÉN UN AÑO MÁS SABIO

(O eso quiero creer).
 

Si celebras tu cumpleaños en Dinamarca, tienes que izar una bandera en tu casa para que todo el mundo lo sepa.
Si has nacido en Canadá, te engrasan la nariz para que la mala suerte no pueda capturarte.
Si eres nativo de la India, celebrarás tu cumpleaños vistiendo ropa colorida y bailarás mientras tus invitados cenan.
Si provienes de Guyana, comerás pan especial hecho con frutas y curry.
Si eres una niña holandesa tendrás que hacer un sombrero y regalárselo a tu maestro.
Y si vives en Nepal, llevarás durante todo el día la frente untada con una mezcla de yogur y arroz.
 
En cambio, siendo español puedes esperar que te llamen por teléfono y te envíen emails; que tu muro de Facebook se llene de mensajes y recibas algunos regalos, besos y abrazos. Y posiblemente acabarás el día con las orejas hechas una pena.
 
Feliz cumpleaños. Disfrútalo. Celébralo. Compártelo. Dedica unos minutos a pensar en todo lo que has hecho a lo largo de tu último año...
 
Y ahora piensa en todos los libros que has leído este último año, los sitios que has visitado, la gente que has conocido...
 
¡Felicidades!
 
 
(Inspirado en un mail recibido con motivo de mi cumpleaños, enviado por Circulo de Lectores).

sábado, 24 de agosto de 2013

LECTURAS AUTODESTRUCTIVAS

Hay escritores que tienen el don de, con solo unas palabras, retorcernos las entrañas, poner nombre a los más oscuros temores, temblar de inquietud, soñar, viajar, enamorarnos o deshacernos en lágrimas. Uno de mis favoritos, el señor Galeano, es un sabio que ve más allá de la realidad y la traduce en “formato humilde”: la lectura es una experiencia prestada en diferido, en forma de bofetada o de sonrisa radiante.
Hoy toca bofetada.



 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos.
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

 Los nadies (extraído de El libro de los abrazos). Eduardo Galeano.

 

UNA SONRISA PARA PABLO


Pablo es un desconocido. Es una de esas caras con las que cruzamos a diario y a las que no prestamos atención, una de esas personas a las que preferimos no ver y cuya existencia preferimos ignorar.
Pablo es mendigo. Pide en la boca del metro de Diego de León. Apoyado en el muro de piedra, extiende la mano hacia los que suben las escaleras esquivando su presencia, evitando cruzar su mirada. Porque Pablo te mira a los ojos y murmura algo incomprensible, mitad saludo, mitad agradecimiento.

Pablo es casi un anciano. Pelo cano, piel arrugada, manos encallecidas y cuerpo encogido bajo sus ropajes oscuros, porque Pablo guarda luto por su hijo muerto hace poco más de tres meses. A veces lleva gafas, otros días no. En ocasiones se muestra desaliñado, sin afeitar, legañoso y sucio. Hay días en los que luce hecho un pincel, recién peinado y con la ropa limpia y planchada.
Pablo me da los buenos días y me llama por mi nombre, curiosamente el mismo nombre que el de su exmujer. Bueno, en realidad me llama con el diminutivo que detesto. –Que tengas un buen día Pili. ¡Si el supiera que no lo soporto…! Solo los más allegados se permiten usar ese nombre…

Pablo hace tiempo que está divorciado, me lo contó una mañana en la que me detuve a charlar con él. También me habló de su hijo, fallecido tras una larga enfermedad. Me lo contó llorando, agarrado a mi brazo. No sé si buscaba consuelo, desahogo o quizás unas monedas, pero casi me hizo llorar a mí, parados los dos en la puerta del metro. Creo que le dejé unas palabras vacías de consuelo… e incómoda y avergonzada mascullé como excusa que llegaba tarde.  Al día siguiente no estaba, quizás yo llegaba unos minutos antes, quizás fuese más tarde de lo habitual.
Otro día Pablo me saludó, tocándome el brazo y sonriendo. Y me retuvo para contarme lo duro que es estar en la calle, y que el calor es tan malo como el frío. Me pregunta cómo funciona la Tablet, si leo mucho, si estoy casada, si tengo hijos, si en mi empresa necesitan a alguien, porque Pablo quiere trabajar, aunque sea sin cobrar, y me explica que no le gusta pedir pero que la pensión no llega. Más que sonreír yo le regalo una mueca irónica, aunque contesto a sus preguntas sin dar muchas explicaciones.

Una mañana no le vi. Ni al otro día, ni al siguiente. Pero el lunes de nuevo Pablo estaba parado en la esquina de Francisco Silvela con Alcántara, preocupado porque hacía días que no me veía, tan contento porque alguien de mi empresa le había invitado a desayunar. Y yo sé quién es, porque le he visto saludarle como lo hace conmigo.
Una vez Pablo me regaló el periódico. –Toma, para que leas un rato cuando hagas descanso. Era un diario gratuito, manoseado y del día anterior, pero lo cogí y lo llevé conmigo. Lo tengo en la oficina, en la bandeja de “cosas” personales y recuerdos.

Hay días en los que mientras subo las escaleras mecánicas pienso en la posibilidad de dirigirme a la otra salida y cruzar la calle sin saludarle, mientras recorro los pasillos subterráneos pienso en no pararme y evitarle, pero mi conciencia me lo impide. Cierro lo que vaya leyendo e intento recordar si llevo alguna moneda en el monedero. A veces pienso en cuanta gente cruzo y saludo a diario que nunca se ha molestado en preguntarme mi nombre. También pienso en que llegará un día que no le vea más y si echaré de menos su saludo y sus buenos deseos.
Me pregunto cómo me sentiría yo si la vida me llevase a madrugar cada día para ponerme a pedir en una boca de metro o en un mercado o en la puerta de una iglesia. Qué pensaría de la gente que rehúye mi mirada, mi mano extendida, que esquiva mi presencia, que me ignora, que me ve pero no me mira, que me mira sin ver. Dudo mucho de que yo fuera capaz de mostrarme educada y mantener mi dignidad.

Pablo es un desconocido, es un mendigo, es la representación de una parte de la sociedad en la que es mejor no pensar y que, instintivamente, intentamos apartar; pero si un día al salir del metro pasas delante de él, por favor, no le ignores, responde a su saludo, busca tu mejor sonrisa y regálasela, lo agradecerá más que una moneda.

martes, 2 de julio de 2013

CONDENADOS?

Cada día que me siento frente al televisor para saber qué ocurre en el resto del mundo, gano una nueva arruga en la frente y en el alma. Salgo a la calle, bajo al metro, camino, compro, como y trabajo entre desconocidos, y en todos y cada uno de ellos encuentro la misma mirada sumisa, desganada, derrotada ¿condenada?
No sé si esto parará. No sé si seremos capaces de hacer frente a tanta corrupción, abuso de poder y opio gratuito para embrutecer los sentidos y anular la voluntad. Nunca tuve fé, pero ahora, menos que nunca, ya no creo en ellos, en los que se autodenominan poderosos. Tan sólo una chispa de esperanza se esconde oculta entre tanto pensamiento negativo, en nuestras manos está sacarla a la luz e insuflarle vida, no dejar que se extinga esa llama utópica que quiere creer que un mundo mejor es posible.  


















"Cuando adviertas que para producir necesitas obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes no trafican con bienes sino con favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por su trabajo, y que las leyes no te protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra tí; cuando descubras que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un auto-sacrificio, entonces podrás afirmar, sin temor a equivocarte, que tu sociedad está condenada."
AYN RAND (1950)

"No hay nada que pueda quitar la libertad a un hombre salvo otros hombres.
Para ser libre, un hombre debe ser libre de sus hermanos".
AYN RAND

lunes, 29 de abril de 2013

PRIMAVERA LOCA

















Se despide abril empapado de lluvia. ¡Que loca primavera!
Y yo con este frío solo puedo pensar en el verano.

Asturias. Museo de las anclas.

lunes, 4 de marzo de 2013

BÚSCAME

Aunque no me veas estoy ahí, sentada sobre las rocas bajo los pinos, mojando los pies en las aguas frías del lago, salpicando gotitas sobre el reflejo de las nubes lentas que se deslizan al compás de la brisa.
Respirando, esperando, aguardando. Diluyendo pensamientos que se evaporan bajo un sol invernal.
Aunque no me busques estaré ahí, flotando a la deriva o a salvo junto al fuego, fuera de tu alcance.
Encuéntrame si puedes.

La imagen pertenece a un newsletter de viajes de Travel. Muestra una cabaña en Finlandia (a mis ojos, algo muy parecido a la idea que tengo de un paraíso).

UN REGALO EN BLANCO Y NEGRO








Pablo me regaló un poema y un dibujo antes de irse.
Cualquiera lo entiende...
Me gustan sus monigotes, casi consiguen hacerme olvidar su egolatría insufrible.
Ahora creo que fue una sutil maniobra de distracción.

 

jueves, 31 de enero de 2013

POLÍTICOS CORRUPTOS Y OTROS ANIMALES


Que vergüenza de país! Tanta democracia, tanto progreso, tanto bienestar... 

¡Quien te ha visto y quien te ve, España querida!
Volvemos al siglo XVI, a contemplar desolados los restos de algo que ya no reconocemos como propio.
Nación, hogar, país, identidad... Conceptos que hoy nos vienen grande, masacrados por una clase politica sin moral, etica ni pudor, deformandolos hasta el esperpento. 
Ya lo decia Quevedo pero pocos lo leen, y en el siglo xxi: mismos lamentos, igual calaña. 
Canallas.

Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes ya desmoronados
de la carrera de la edad cansados
por quien caduca ya su valentía.

Salíme al campo: vi que el sol bebía
los arroyos del hielo desatados,
y del monte quejosos los ganados
que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa: vi que amancillada
de anciana habitación era despojos,
mi báculo más corvo y menos fuerte.

Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.

Francisco de Quevedo



Gracias Núñez, tu comentario en el Face me ha inspirado. Recojo tu guante y me guardo el soneto que es una joya que también quiero compartir.

martes, 19 de junio de 2012

LLUVIA DE JUNIO

La lluvia sobre Madrid tiene hoy un color oscuro, como de tinta China. Es fría y viscosa. Las gotas se evaporan sobre las aceras, los tejados y los coches aparcados, dejando manchas de polvo y regueros de suciedad, como lagrimas sobre las palabras escritas en un cuaderno usado.
Son días calurosos en los que esta lluvia viene a aliviar el sofocante verano que se ha adelantado.
Algunos caminantes se cubren la cabeza con un periódico, corren a refugiarse bajo las marquesinas de los edificios y cruzan la calle precipitadamente y sin mirar, sorteando paraguas y automóviles. Huyendo.
A mi la lluvia me moja desde los pies. Sube desde los charcos y me empapa por dentro. Hoy, 19 de junio, el cielo de Madrid sabe que mi corazon llora y deja caer sus tristes gotas para que no me veas llorar.
Como en estos últimos quince años, irremediablemente, mañana saldrá el sol. Sin embargo, hoy sigue lloviendo, ojalá pudieras verlo.

sábado, 12 de mayo de 2012

FILOSOFADAS, Y ALGUNAS VERDADES




Ya que no puedo ser libre agrandaré mis prisiones.
Manuel Altolaguirre



Las tragedias se abaten sobre el hombre en la vida sin demasía, sin melodrama, sin aspavientos.
Miguel Delibes


La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo, y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo.
Eduardo Galeano



El consumismo consiste en comprar cosas que no necesitas, con dinero que no tienes, para presumir ante personas que no te importan.
Anónimo

Cuando, en la sociedad primitiva, lo económico puede ser considerado como campo autónomo y definido, cuando la actividad de producción se convierte en trabajo alienado, contabilizado e impuesto por los que se aprovechan de los frutos de este trabajo, es que la sociedad ya no es primitiva, se ha convertido en una sociedad dividida en dominadores y dominados, en dueños y sujetos, es que ha dejado de exorcizar lo que está destinado a matarla: el poder.
Pierre Clastres

Y los hombres se explicarán unos a otros historias inéditas que siempre serán las mismas.
Marcel Mauss




Nada se parece más al pensamiento mítico que la ideología política.
Levi Strauss

Yo soy libre. Libre de divertirme cuanto quiera. Hoy día todo el mundo es feliz.
"Un mundo feliz". Aldous Huxley.

Al partido no le importa perpetuarse a sí mismo. Quien tenga el poder no es importante, siempre que la estructura jerárquica permanezca siendo siempre la misma.
"1984", George Orwell


El sexo es un instinto irresistible; la guerra no.
Marvin Harris

Si quereis ver a una vaca sagrada no hace falta ir a la India, no hay más que ir al garaje.
Marvin Harris
  

Nunca dudes de que un pequeño grupo de ciudadanos reflexivos y comprometidos pueda cambiar el mundo. De hecho, es lo único que alguna vez lo ha cambiado.

Margaret Mead